A finales de verano, entre tormenta y tormenta, aparecen la mayoría de las setas que aumentan en calidad y cantidad a medida que se aproxima el otoño. Si la estación es rica en lluvias y no se adelantan las heladas, hacia mediados de octubre los bosques se convierten en paraísos para los seteros. La afición micológica vive momentos de expansión.
Empieza la temporada, a disfrutar y ...... ¡buen provecho!